viernes, 8 de enero de 2010

bla

de los sueños de un gigante fui cayendo al precipicio
que mas tarde se hizo dueño
de mis miedos y mis vicios...

el gigante de la nave que volviera un espejismo,
paralelo a los abismos, malos ratos, raros juicios
cosecha los fantasmas extraviados en mi casa,
cual si fueran vagabundos dormitando con malvadas
de piel negra a un mar de huesos,
fria estampa, argolla al dedo
me equivoque, era al reverso
esta hoja que leia
era el instructivo del tranvia
que regalaron en navidad a un niño de la calle

la del principado, un niño mimado....
entonces la historia cambia
no me molestes mientras duermo
somos mi gigante y yo despiertos
metidos en un lio o en cientos
por favor no me levantes, que no sea cierto
que debo despertar y no estoy contento
que ya te fuiste, que eres silencio
pobre diablito el de aquel cuento
pero no eres tu, sólo es mi sueño
eres nubloso, eres silencio
yo soy el niño del tranvia o un dulce verso
soy el niño de la calle
aquella donde pasaban todos y yo no era nadie
donde acaba el vacio del aire

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